Un post, ¡por favor!

Paisajes otoñales

Me llamó la atención hace un año y viendo que la situación se repite, debe ser algo más que casualidad. Noviembre no sólo nos cautiva con el espectáculo de las hojas en su rutina anual, sino con la profusión de actos y eventos. Asomarse hoy a twitter resultaba agotador.

Aunque nada sustituye la experiencia de la vivencia presencial, parecía que las TIC permitían acercarnos al deseado don de la ubicuidad ya que el conocimiento vuela por las redes porque los bits no quieren límites. O eso se decía porque lo de compartir no es tan sencillo.

Lo de cuestionar el modelo evento no es de ahora porque, salvo excepciones, todos sabemos lo que pasa. Sin embargo hay contenidos que me hubieran interesado pero sólo pensar en acercarse al hastag correspondiente ya satura: #FICOD #COM02 #MXXI #itecam… hoy había muchas personas contando muchas cosas.

La pregunta es, ¿cuantas de estas micro píldoras pasarán el filtro de la reflexión para poder ser compartidas en un post? Por mi experiencia del año pasado, no muchas. Mi tradición refranera me dice que «pasa el día…»

El mes de noviembre parece una sesión continua de fuegos artificiales, pura fugacidad de luz y sonido antesala de la opaca confusión. ¿Y por que todo en noviembre? Porque con el año se justifican los dineros, se desgrava, se cubre el expediente (y nunca mejor dicho). Lo de la «difusión de la innovación» es un concepto aún no superado.

Parecía que con Internet se hacía posible lo de «en el momento que quieras y a la hora que quieras» (como el Martini, sí) pero la inmediatez nos avasalla. Salvo excepciones que se agradecen, el conocimiento, como el tiempo, no vuela, se nos escapa.

Movemos el dinero, eso es cierto, aunque sea de bolsillo a bolsillo, o de tarjeta a tarjeta, pero con la hiperactividad hostelera y logística poco avanzamos. No se puede transmitir sabiduría, hay que coger pequeñas porciones y trabajar con ellas.

Como decía entonces, el mes de noviembre es puro cansancio eventual.

Nota posterior con buenos ejemplos que sí comparten post:

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14 Responses to Un post, ¡por favor!

  1. gallas73 23 noviembre, 2011 at 18:53 #

    Si, Isabel. Mucho evento en este final de año. A mi me pilla cansado y con una agenda apretada que ya filtra por si sola los «saraos» que me puedo permitir. Me recordaba tu post a uno que escribía yo sobre el don de la ubicuidad. Lo comparto mitad por ego (seguro que hay algo de eso en la autocita) y mitad por las ilustraciones que me hicieron mucha gracia http://korapilatzen.wordpress.com/2009/10/23/el-superpoder-de-la-ubicuidad-internet-gtd-y-el-culo-en-la-silla/ Gracias por el piropo. De todas formas tengo ganas de esto que hago ahora mismo. De volver a las conversaciones en las blogs de los amigos y amigas. Este es un pendiente de los de cambio2 ;D De los de apuntar para convertir en habito. Tus posts me invitan a mirar las hojas del otoño y las digitales de los buenos blogs. Un abrazo enorme

    • Isabel 23 noviembre, 2011 at 23:52 #

      «Igual le empiezo a dar al ZEN, ¿me ayudará o será parte del listado?» 🙂 🙂
      ¡Delicoso el post que citas! Permíteme identificarme y contestarte reafirmándome en tus propias palabras;

      «Me empeño en compartir mi certeza de que podemos ser una cosa y la contraria»

      «Con estas pequeñas muestras de mi biografía encima de la mesa y siendo responsable de uno de los blogs menos enfocados y extraños que conozco»

      «Cada vez me asustan más las estructuras y las formalizaciones. Acaban por matar capacidades que luego hay que recuperar»

      «La conciliación es una de esas palabras que me impresionan porque parecen inventadas para hablar de su ausencia como “igualdad” y “justicia”

      Un abrazo Asier! 🙂

  2. Edu 23 noviembre, 2011 at 20:15 #

    Ir a eventos, ahora mismo me parece un sueño, tener tiempo …. la verdad es que sí, se echan de menos buenos resúmenes que vayan a la «chicha» y es algo curioso, porque los mismos organizadores son los más interesados … o quizás … deje de interesar cuando se acaba.

    Fuera lo que fuese sí, demasiadas cosas

    • Isabel 24 noviembre, 2011 at 0:00 #

      Edu, creo que con una pequeñísima parte de tu capacidad para soñar, y hacer, el mundo sería muy diferente. Si algo he aprendido de ti es que hay que aceptar, que no asumir, que apenas hemos empezado a conjugar el verbo «compartir». Del infinitivo al gerundio hay un trecho.

      Y tienes razón, quizá quien organiza los eventos no tiene demasiado interés en que se recuerden, hay que hacer sitio para las novedades 😉

      • Edu 24 noviembre, 2011 at 12:21 #

        «Del infinitivo al gerundio hay un trecho» me encantó jajajajajaja Gracias 🙂

  3. Manel 23 noviembre, 2011 at 23:04 #

    Totalmente de acuerdo Isabel. Aunque, francamente, no voy a negar que, hoy por hoy, disfruto de los silencios en ciertas melodías 😉

    • Isabel 24 noviembre, 2011 at 0:10 #

      Manel, «melodías»… palabra mágica… Pero, ¿qué te puedo decir yo a ti sobre música?
      Y que conste que soy de las que se repite con las fotos en otoño. Reconozco que las hojas y las nubes son una especie de fijación, con esos contrastes y esas formas… Creo que quiero traducirlo como sueños renovados pero, no sé, igual es mi lado izquierdo del cerebro intentando poner orden en la otra mitad. 😉

  4. Daniel 24 noviembre, 2011 at 19:10 #

    Ehm… ¡Hola!…ejem… ¿es aquí lo de los canapés?

    • Isabel 24 noviembre, 2011 at 22:55 #

      ¿Te refieres a esos espacios ad hoc donde todas esa gente que habla del colesterol se abalanza sobre las mesas? 😉

      Muy buena Daniel!

  5. Catallorqui 25 noviembre, 2011 at 18:56 #

    Hola Isabel, ya tienes otro seguidor de tu blog, aunque tengo el reader petado 🙂
    Gracias por la mención de mi post sobre la jornada de educación.
    La verdad es que tienes toda la razón, somos muy pocos los que sacamos un poquito de nuestro tiempo, a veces me pregunto de donde, para resumir la asistencia a un evento, cuando sería lo más importante, pero el mundo sigue sin entender (en general, claro) lo que significa esta revolución que estamos viviendo. Las generaciones futuras que estudien nuestro tiempo no llegarán a entender muchas cosas, lo mismo que nos sucede a nosotros con las generaciones pasadas, y sacarán conclusiones, a veces acertadas, a veces erróneas, pero es la ley de la vida y la historia, al menos hasta que se invente definitivamente la máquina del tiempo.
    Un abrazo

  6. Isabel 25 noviembre, 2011 at 21:13 #

    Catallorqui soy yo la que te da las gracias por tu magnífico post. Pocas, muy pocas, veces he visto una información tan detallada documentando una jornada. Me ha impresionado, y he seguido muchos de los enlaces, de hecho tengo el post marcado para ir continuando la revisión con calma.
    Llegué a él por la referencia @sandopen, justo es decirlo, y ya quedó fichado, si tu reader puede el mío también, seguro 😉

    Muchas gracias por tu comentario pero, sobre todo, por tu post.

    Un abrazo.

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  1. Un post, ¡por favor! | IG - 23 noviembre, 2011

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  2. Eslabones | IG - 5 diciembre, 2011

    […] la reciente y previsible saturación eventual, me pregunto qué hace falta para que dejemos de hablar de prudencia donde debería decir miedo, de […]

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