El proceso de la duda en consultoría

Iago González y Manel Muntada “Soy mis conversaciones”

Me decía un buen amigo y colega que hay una gran diferencia entre leerme (en mi blog) o conversar conmigo. Que escribiendo tengo tendencia a una reflexión más (¿demasiado?) etérea mientra que en la conversación directa soy más concreta, didáctica incluso, con respecto a los cómos de mi trabajo.

Y sé que tiene razón, que en aras de la visibilidad profesional debería corregir esa contradictoria tendencia por la que discurre mi realidad y que describo en mi bio: Curiosa, difusa, osada. Pensadora por tendencia, y “hacedora” en la práctica.

Lo cierto es que las abstracciones sólo me gustan para cuestionar, no para teorizar sobre lo que habría que hacer. Pero tiene razón mi amigo, ¿como se traduce esto para quien valore solicitar mis servicios como consultora? Pues supongo que soy una opción válida para las organizaciones y personas que se desarrollan en el marco de la visión, para creedores pero no para creyentes, en el sentido en que lo explica Jorge Wanenberg:

Un sistema no democrático se esfuerza al máximo por ahorrarle las dudas a sus ciudadanos. Lo que más se acerca a un absoluto en materia de exigencia moral quizá sea la llamada Declaración de los Derechos Humanos. No conviene ser creyente, ni siquiera en honor de tan hermosa idea porque cualquier día caemos en la cuenta de que falta un nuevo derecho o un nuevo matiz.

Apuesto por los creedores. Apuesto por los que dudan. La duda no es para crear confusiones sino para detectarlas y deshacerlas. La duda no es un signo de debilidad intelectual. Es lo contrario: se necesita más fortaleza para atender a una duda que para aceptar la primera excusa que la quita de en medio.

Por todo ello, vale la pena dudar… ¿no?

Escribir es una parte imprescindible y constante de mi trabajo pero reflexionar aquí, en el blog, no deja de ser un intento por suplir las conversaciones que echo de menos en el vértigo del día a día. Porque “la conversación es una pérdida de tiempo muy agradable”, como dice mi amigo y colega, Manel Muntada, en su reciente TEDx: “Soy mis conversaciones”

La conversación me da la oportunidad de traducir lo que pienso en palabras. Le doy una estructura, lo empaqueto y lo echo hacia fuera de tal manera que, al escucharme, pienso: ¡ostras, esa es una buena idea! Y la apunto rápidamente.

 

En la fotografía de arriba Iago González y Manel Muntada. Un placer estar de oyente entre dos buenos conversadores.

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14 Responses to El proceso de la duda en consultoría

  1. Manel 29 Julio, 2015 at 19:55 #

    Sea por lo que sea, al leer este tipo de ensayos que practicamos en estos blogs no puedes evitar hacerte un esbozo de la persona que escribe, le pones un carácter una voz, unos propósitos. Conocer a la persona que escribe lo que lees es toda una prueba ya que validas esa hipótesis que te has construido. Ya sabes que esta no es necesariamente una buena experiencia. A lo largo de todos estos años en las redes sociales he tenido muchas decepciones por haber comparado lo que me llega de la persona con la hipótesis que me había formulado. Yo mismo tengo cierto reparo en darme a conocer por no provocar este tipo de frustración y retener, por un tiempo más, aquellas expectativas que hayan podido formularse sobre mí y que me llegan a través de los comentarios en mi propio blog. A veces, uno teme no estar a la altura de la imagen que cree proyectar y no puede evitar la debilidad de esconderse detrás de su holograma para apropiarse de méritos que no cree merecer.

    Pero otras veces no es así, las expectativas quedan ampliamente superadas por la realidad y este “casi” ha sido el caso de este encuentro que hemos tenido. Digo “casi” sólo porque ya te conocía pero, en cambio, en esta visita me he dado cuenta que no. Compartir contigo y con Iago, en vuestro entorno ha proyectado una luz sobre vosotros que me ha permitido veros con más nitidez.

    A partir de estas conversaciones que hemos mantenido presencialmente entorno a proyectos específicos sobre los que estáis trabajando, he echado de menos que viertas este conocimiento en tu blog ya que la manera que tienes de trabajar y los proyectos en que la aplicas, traduce el enfoque, la filosofía y los valores que la inspiran y de esto algunos podemos todavía aprender. Pero también permiten evocarte a la hora de reflexionar sobre ámbitos temáticos concretos o para cierta tipología de proyectos.

    Por otro lado, conocer la dimensión holística de esta colaboración entre Iago y tú, evidencia que lejos de ser una suma de actividades distintas, la aproximación a ciertos proyectos es la de un abordaje “multisensorial”, integrado, que permite una intervención muy completa y muy sugerente e inspiradora para otros consultores como, por ejemplo, yo mismo.

    Muchas gracias Isa por traerme en este post y, sobre todo, por la atención constante, el cuidado y la amabilidad con la que me has [habéis] obsequiado.

    • Isabel Iglesias 29 Julio, 2015 at 21:22 #

      Moltes gràcies Manel! 🙂

      Si algo me gusta de las personas es su humanidad, y no uso otras palabras, como empatía, a propósito porque se me antojan cortas y ya un poco desgastadas por las modas. La humanidad para mí implica fortalezas y debilidades, alegría y tristeza, generosidad y egoísmo… todo aquello que nos hace maravillosamente humanos. Tal vez eso es lo único que las redes y las tecnologías no pueden suplir, nuestra única ventaja contra la robotización.

      Me gusta pensar en todos esos matices que nos unen como personas, en las menudencias y lo cotidiano que no traemos a los blogs, pero que se destilan de la mirada, de las palabras, de los silencios. Me gusta “escuchar” lo que (algunas, pocas) personas escriben, y digo escuchar aun sabiendo que a veces imagino una melodía y un ritmo que pueden no coincidir, pero que existe. Es cierto, a veces equivocamos las expectativas, o tal vez simplemente no era el momento. Somos tan complejas las personas… es tan complicada a veces la vida con sus tormentas perfectas…

      Me ha emocionado tu comentario Manel.

      Hoy, que ha sido uno de esos días especialmente multitarea, hemos hecho una ruta larga Iago y yo en varios momentos nos hemos acordado de ti. El sillón del coche echado para atrás, las rutas que hicimos esos días, las comidas al aire libre, los árboles que han sobrevivido a la anterior corporación, las excelentes conversaciones… Me gusta lo que dices sobre la dimensión holística de nuestra colaboración, me da una perspectiva que no tenemos pero resulta que ahora echamos en falta esa otra dimensión que nos has transmitido tú. Hay aspectos sobre las personas, sobre las relaciones y la colaboración (y otros muchos), en los que se nos escapaban cosas a las que ahora, después de escucharte con tiempo estos días, ya sabemos ponerles nombre. Tendremos que coincidir en algún proyecto multisensorial 😉

      Pero yo quiero hablar de tu Tedx y voy a aprovechar para hacerte desde aquí dos peticiones. La primera es que lleves el vídeo a tu blog (yo esperando por él y he tenido que buscarlo!). La segunda es que preguntes si se puede conseguir la transcripción para traducirla y poner la opción de los subtítulos. Sé que no todo el mundo hace el esfuerzo de escuchar en otro idioma y, sinceramente, es una lástima perderse tu reflexión en voz alta. Por lo que dices y por cómo lo dices. Hasta por ese momento en que miras a cámara para luego volver a tu conversación en voz alta.

      He tomado nota sobre los temas cuando escribo en el blog. Tal vez ahora, con el oxígeno de las conversaciones de estos días, me resulte un poco más fácil salir de mi propio caparazón. Gracias por compartir con nosotros tu dimensión humana y tu profesionalidad. Pero, sobre todo, por tu amistad.

      Un abrazo y felices vacaciones!

    • Iago Glez 4 Agosto, 2015 at 21:05 #

      Ha sido un inmenso placer, caballero! Y prometemos más dosis de marcianadas para cuando vuelva usted por estos lares!

  2. Manel 30 Julio, 2015 at 5:42 #

    Muy Bueno el post. Me ha hecho pensar en que hay que reivindicar la duda ante tanta manifestación ignorante de certeza.

    Dudar expresa la consciencia del manto de incertidumbre que lo envuelve todo. También es un buen indicador del dilema al que hemos de someter cualquier toma de decisiones. En consultoría, la duda expresa la singularidad con la que se aborda todo proyecto y el lógico cuestionamiento de cualquiera abordaje inspirado en una experiencia anterior, quizás parecida pero jamás igual. Dudar es una muestra de respeto por el proyecto y hacia quien lo plantea. De competencia profesional en el sentido al que apunta el efecto Dunning-Kruger.

    Dudar como es debido aumenta la confiabilidad, sólo hay que saber “cuando” dudar y “cómo hacerlo” para que la duda no suponga una pérdida en la eficiencia ni despierte el efecto contrario, es decir la desconfianza de quien busca apoyo.

    Dudar es, al fin y al cabo, someterlo todo al proceso de reconsideración que requiere lo que es complejo.

    • Isabel Iglesias 30 Julio, 2015 at 8:09 #

      Clarificador el efecto Dunning-Kruger, en parte me ha hecho sonreír recordando algunas dudas sobrevenidas, y no demasiado fundamentadas, sobre las que he tenido tiempo a pensar en los últimos dos años. Es bueno encontrar la forma de salir un poco al exterior de nosotros mismos para equilibrar, en uno u otro sentido, las propias percepciones y valoraciones.

      También me ha hecho pensar que puede haber algo de ese efecto Dunning-Kruger detrás de la Impaciencia. Y me he acordado de esa gran Cenicienta que es la duda:

      “Dudar es elevar a la categoría de dilema una determinada situación, algo más profundo e inteligente que al problema al que algunos lo intentan reducir todo (…) Dudar es una cualidad propia de este beta permanente que ha de caracterizar cualquier idea, cualquier producto, cualquier conclusión a la que se llegue, aunque sólo sea por considerar que algo puede haber cambiado lo suficiente como para que cualquier acierto haya podido dejar de serlo”.

      Curiosamente con los años, y la experiencia, la duda deja de molestar y se vuelve amigable. Quizá por haber aprendido a disfrutar del proceso de seguir haciendo camino.

  3. rfc 4 Agosto, 2015 at 23:26 #

    me apunto a los subtítulos pero no es tanto por el idioma como por la velocidad, cosa que me sorprendió porque cuando escribe no lo parece. Y si vuelven ustedes a tener reuniones tan estupendas avisen, que aunque uno viva en la capital un sacrificio aun se hace, jeje

    • Isabel Iglesias 7 Agosto, 2015 at 18:40 #

      Lo tuyo es pura ironía gallega, Ramón. En que pocas palabras has colado dos, solo que a mí eso de “la capital” ya sabes que me resbala. Mientras tenga mar…;)

      A ver si surge la ocasión de tertuliar.

  4. Manuel Calvillo 6 Agosto, 2015 at 12:58 #

    Estupendas estas “blogversaciones” que surgen a partir de muchos de tus post Isabel.

    Sin duda una entrada nutritiva que he disfrutado leyendo y re-leyendo. Anoto algunas cosas tanto del post como de los comentarios tuyos y de Manel que me han gustado mucho y estoy seguro me serán útiles. Aprovecho para resaltar la idea que recoges de Jorge Wanemberg sobre creadores y creyentes, me parece una apreciación fabulosa. Crear-creer, es curioso cómo dos palabras aparentemente tan cercanas guardan un abismo entre ellas.

    Gracias por este aire fresco del norte.

    • Isabel Iglesias 7 Agosto, 2015 at 18:52 #

      Me encanta el palabro: blogversaciones 🙂 Pero, ¿será posible que se nos vaya 2015 sin darnos ocasión de conversar en persona? Vamos a tener que encontrar la fórmula que nos reúna porque los blogs y el teléfono están bien, pero ya voy echando de menos algo más 🙂

      Al hilo de tu comentario se me ocurre pensar en el poderoso atractivo de la duda para quienes nos pasamos la vida embarcados en el hacer. Es como si necesitáramos su ambigüedad y sus líneas de fuga para no perder la perspectiva.

      Ese extracto de Wanemberg me dejó cautivada cuando lo leí y ya sabía yo que iba a encontrar su sitio aquí. Genial tu interpretación: crear-creer. Nunca me gustó eso de “si lo veo lo creo”. Mucho mejor darle la vuelta porque si primero lo creemos seguro que lo crearemos y acabaremos viéndolo.

      Gracias por comentar Manuel. Un abrazo!

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