Consultoría y realidades

Inteligencia artificial: definiciones y contradicciones

Si el resultado de la elección de la FundéuRAE (Fundación del Español Urgente) se ha debido a la profusión de conversaciones, reflexiones, titulares, y amor a la novedad, la elección de Inteligencia Artificial, sin duda es acertada. Y para muestra un botón: no hace mucho nos encontrábamos en un diario de por aquí este súper titular celebrando la adjudicación de la AESIA en A Coruña.

Incluso hubo algún otro diario que le  ha pedido a la propia IA que explique las bondades y promesas de futuro de tal elección:

Por qué es bueno que la AESIA esté en A Coruña: La inteligencia artificial ChatGPT nos explica los beneficios que traerá la AESIA a A Coruña y Galicia

Pero después de estar entre las candidatas, y haber sido elegida como palabra del año, no he encontrado la locución entre la actualización de 2022 de la RAE. Y lo cierto es que, buscadas las palabras por separado, los sinónimos de artificial me producen cierta confusión e inquietud.

No sé cómo interpretar ahora a Ludwig Wittgenstein, el pensador austríaco que intentó definir la lógica del pensamiento humano y que escribía, ya en 1921, «que los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo». Ni a mi querido Jorge Wagensberg cuando entre aforismos nos explicaba qué la humildad de la reflexión se deriva de saber conversar.

Por otro lado, me había guardado un apunte de un Ted de Tony Robbins, que no hace sino abundar en mi desconcierto entre tanta contradicción:

Entonces, la pregunta que debemos hacernos es, ¿Qué es? ¿Qué es lo que nos mueve? Vivimos en una cultura de terapia. Muchos de nosotros no la hacemos, pero nuestra cultura es de terapias. Y lo que quiero decir es que la mentalidad es que somos nuestro pasado …  la mayoría de la sociedad piensa que la biografía es el destino. El pasado es igual al futuro. Y por supuesto que es igual si vives en el pasado … porque puedes saber algo intelectualmente, puedes saber qué hacer y luego no usarlo, no aplicarlo.

Y, por último, algunas anotaciones de un interesante artículo sobre los sesgos de los gráficos (con los que tan transparentes pretendemos ser) aportado por Julio Aliaga

  • Ya no podemos asumir que los gráficos son pasivos. Al elegir visualizar algo como la desigualdad, nuestros gráficos toman un papel activo en darle forma.
  • Dado cualquier gráfico que muestre diferencias en los resultados sociales (y ninguna otra explicación causal de por qué ocurren las diferencias), algunos espectadores malinterpretarán los gráficos como evidencia de un estereotipo sobre los grupos que se visualizan
  • Situar a las personas detrás de las estadísticas resumidas hace que sea más fácil estereotiparlas.

En fin, que empiezo el año tan confundida como expectante. A ver qué tal se nos da eso de entender el lado humano del progreso.

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