¿Quién reparte cartas?

Escalera de extravagancias? Repoker de engaños?

Porque odio imponer y que me impongan, las contradicciones se me acumulan como un torbellino que anula la razón y amenaza con destapar ese otro yo que tan cuidadosamente trato de encauzar.

Lo curioso es que soy de esas personas que adora el conflicto como oportunidad, que no se escapan de las decisiones y que jamás he pensado que exista la «solución perfecta». Disponible a la provocación y a cualquier motivación, por precaria que sea, me siento más cómoda en lo imprevisto que en lo seguro.

Pero este continuum de trucos baratos y cartas marcadas aburre y cabrea.

Me han hablado de alfileres de sumisión… no sé… dicen que solo duelen al principio y que luego las marcas se confunden en la piel, pero he de confesar que tan amplio surtido de patrones, modelos y esquemas rígidos me confunden. Nunca se me dio bien el regateo, o negociación, que también se le llama.  Así que yo, provinciana y artesanal, sigo a golpe de fuego y martillo, aún a riesgo de quemarme.

Parece que estas ideas y teorías de ahora vienen de serie, incluso en distintos colores, y que sólo es cuestión de elegir talla. Lo malo es que también tengo problemas con lo estándar porque, o me aprietan el cerebro, o me anulan el corazón.

Sin embargo reconozco que el sistema es cómodo y barato, de usar y tirar. Incluso con repuestos y nuevos modelos o sustituibles por piezas. Tentador, sin duda,  porque a mí cuando las ideas se me rompen tengo que reconstruir desde el principio, ya no me sirven los esquemas.

¿De que hablo? De estrategias (¿?) institucionales, de convocatorias, de promesas, de hechos… ¡de urgencias!

Es que en mi vocabulario persisten inmorales las conjunciones y los adverbios: pero, sin embargo, aunque… ¡NO!

Hoy me ha dado por Mafalda. Es que me encanta la obviedad de lo simple.

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7 Responses to ¿Quién reparte cartas?

  1. Angel de la Riva 26 abril, 2010 at 20:49 #

    Efectivamente, estamos viviendo una época saturada de aprendices de mago que pretenden ilusionarnos con juegos baratos y de predicadores al más puro estilo Farwest americano que prometen el elisir de la eterna juventud a base de pócimas sin contenido.

  2. Isabel 26 abril, 2010 at 21:02 #

    Es que ya está bien, ¿verdad? Parecemos aletargados. A mi ya no me protesta la inteligencia, mis átomos piden cambios.

  3. Nieves Angulo 26 abril, 2010 at 22:27 #

    Cuanta razón tienes Isabel, me quedo con la frase

    «o me aprietan el cerebro, o me anulan el corazón.»

    Que verdad. … Ver más
    Espero que esta vez se quede aquí mi comentario, si no copiaré y pegaré y lo pondré en el muro.

  4. isabel 27 abril, 2010 at 3:45 #

    Al final doblegaste al ordenador y ahí quedó. Gracias Nieves.

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  1. ¿Quién reparte cartas? | IG - 26 abril, 2010

    […] Publicación original: enPalabras […]

  2. Mientras haya zanahorias…! | enPalabras | consultoría - 19 junio, 2010

    […] tomarlo como punto de partida de todo lo que se puede mejorar. El optimismo existencial sirve para no perder el rumbo, al tiempo que permite no caer en la rigidez de la coherencia y de lo […]

  3. Autoplagio | enPalabras - 31 agosto, 2013

    […] hace unos años me preguntaba quién reparte cartas, ahora veo que la pregunta debe ser ¿como romper la baraja? Por lo demás, me autoplagio […]

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